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REGIONES Y BLOQUES DE LA PLANTILLA

Jaén inspira y enamora al poeta Miguel Hernández

Miguel Hernández

"Andaluces de Jaén, aceituneros altivos, decidme en el alma, ¿quién, quién levantó los olivos?..."

Miguel Hernández (Orihuela, Alicante, 1910-Alicante, 1942).

Enamorado de Jaén

Poeta y dramaturgo. Vinculado a Andalucía por muy diversos motivos, a través de su obra y de su biografía. Hijo de una familia de pastores, recibe enseñanza hasta los 15 años, pero posteriormente tiene que ayudar a los suyos en el pastoreo y en el reparto de leche, aunque prosigue su formación de modo autodidacta.

Con un profundo conocimiento de los autores clásicos, especialmente de Luis de Góngora, es a partir de 1930 cuando comienza a publicar poemas y a leer a los poetas del 27, en especial, Gerardo Diego y Rafael Alberti.

Es, por aquel entonces, cuando inicia una relación amistosa con el andaluz Vicente Aleixandre. Muchos andaluces formarán parte de su círculo madrileño. Por ejemplo, Manuel Altolaguirre, el propio Rafael Alberti o María Zambrano. También frecuenta a Pablo Neruda, coquetea con el surrealismo y abraza un fuerte compromiso político con el Partido Comunista a partir de 1936. Al estallar la Guerra Civil, se incorpora a filas en el bando republicano. En plena guerra, en 1937, contrae matrimonio con Josefina Manresa, cuyo padre era guardia civil y había sido asesinado nada más iniciarse la contienda.

En 1938 nace su primer hijo, Manuel Ramón, que muere a los pocos meses y a quien está dedicado el poema Hijo de la luz y de la sombra y otros recogidos en el Cancionero y romancero de ausencias. En enero de 1939, nace el segundo, Manuel Miguel, a quien dedica desde la cárcel las famosas Nanas de la cebolla.

Tras la victoria franquista se dirige a Sevilla para intentar ganar la frontera portuguesa, a donde llega finalmente a través de Huelva. Sin embargo, la policía del dictador Salazar le entrega en Rosal de la Frontera a la Guardia Civil e ingresa en la prisión. En 1941 es trasladado al Reformatorio de Adultos de Alicante, donde empieza a agravarse su salud: de la bronquitis pasa al tifus y finalmente contrae tuberculosis. Es fama que se le llega a ofrecer penicilina a cambio de que abjurase de su ateísmo, pero él se niega. Fallece en la enfermería de la prisión, a las 5.30 de la mañana del 28 de marzo de 1942, cuando apenas contaba con 31 años de edad.

Miguel Hernández

Hernández y Jaén

La vinculación de Miguel Hernández con la provincia de Jaén se remonta a dos acontecimientos trascendentales en su vida. El primero, cuando por su condición de responsable de información del Gobierno, durante la Guerra Civil fuera destinado en el frente de Jaén como comisario de cultura para dirigir el periódico Altavoz del Frente Sur. Y el segundo, porque su esposa, Josefina Manresa nació en Quesada (Jaén), aunque conoció al poeta en la localidad alicantina de Orihuela.

Además, fue durante ese periodo de estancia en Jaén cuando escribiera algunos de sus poemas más señalados contenidos en su libro Viento del pueblo, y desde luego uno de ellos, Aceituneros, que con los años se ha convertido en una manera de entender y de identificar con gran profundidad la condición de los hombres y mujeresde Jaén , que con su difusión durante el último tercio del siglo XX por los cantautores, se asoció afectivamente con el pueblo jiennense. Tanto que Aceituneros, ha dado letra al himno oficial de la provincia de Jaén.

catedral de Jaén

Legado en Quesada

Rafael Zabaleta (1907-1960) y Miguel fusionan en Quesada un proyecto cultural de primer nivel. Basado en el legado de dos de los grandes artistas del siglo XX del país, coetáneos en el tiempo, y que ahora vuelven a unirse mediante su obra. De este modo, el Museo Zabaleta suma a su colección pictórica los manuscritos, originales, fotografías y artículos de un Miguel Hernández vinculado a Quesada a través de su esposa, Josefina Manresa, multiplicando así el atractivo de un recinto que bajo el nombre de la localidad que les vincula.

Este nuevo espacio cultural, que tendrá una antesala y cinco salas expositivas que se identificarán con las obras más significativas de este poeta universal, como son Perito en lunas, El rayo que no cesa, Viento del pueblo, Romancero y cancionero de ausencias y El legado del poeta.

Unos 5.600 registros componen este fondo, uno de los patrimonios literarios más importantes de las letras españolas, ya que cuenta con cerca de un millar de manuscritos literarios, unas 1.700 cartas y correspondencia del poeta con otros artistas coetáneos, además de prensa, folletos, fotografías, libros, cuadros y obras gráficas. La presencia de parte de este legado en este nuevo museo sumará un nuevo atractivo turístico y cultural al municipio de Quesada y al Parque Natural de Cazorla, Segura y Las Villas.

Palacio de Villardompardo

Experiencias jiennenses

Tras una fugaz escapada a Orihuela para casarse con Josefina (9 de marzo de 1937), Miguel regresa a Jaén, a donde llega acompañado ya de su esposa en luna de miel el día 11 de marzo. La pareja se instala en la sede del Altavoz del Frente, una casa requisada a los Marqueses de Blanco-Hermoso, en la actual calle Francisco Coello, popularmente conocida en la capital como calle Llana. Allí, Miguel puede demostrarle a Josefina la verdadera envergadura de su labor en el frente, y ésta le ayudará pasando a máquina sus escritos y poesías. Su frenética actividad no le impide al poeta pasear con su esposa por la ciudad o por Jabalcuz, donde Miguel solía bañarse en una alberca. Pero también es una estancia donde Hernández asiste a la tragedia del campesino andaluz y a la extrema pobreza de las gentes de Jaén.

olivos

Su oda a los aceituneros sigue vigente. Esta provincia es la mayor productora de aceite de oliva en España y tiene la mayor concentración de olivos del mundo, así que Jaén ciudad se autoproclama la capital mundial del aceite de oliva. Dicho esto, no cabe otra posibilidad que desayunar tostadas y ese oro líquido. Luego habrá que tomar la Carrera (oficialmente calle de Bernabé Soriano), elegante cuesta donde se alinean las fachadas burguesas de la ciudad. A la derecha se ve el enorme Palacio Provincial, del siglo XIX. Subiendo aparece la Catedral como una mole mariana. Comenzada en el siglo XVI por Andrés de Vandelvira sobre una antigua mezquita, su fachada sorprende por su equilibrio estético y su tamaño. La monumentalidad de esta plaza de Santa María se completa con el Ayuntamiento, el Palacio Episcopal y la Casa del Deán.

La peatonal calle de Maestra termina en callecitas empedradas. Allí mismo están los medievales Arco de San Lorenzo, de piedra, y del Consuelo, este último como si fuera epítome de las esencias andaluzas, con su cal y sus macetas. Y subiendo, la silenciosa plaza de la Merced, con su Fuente Nueva de dos chorros, su convento y su palacio del Capitán Quesada-Ulloa. Piérdase entre los callejones blancos.

Palacio Episcopal de Jaén

Atalaya de Santa Catalina

A estas alturas ya se habrá visto el Castillo de Santa Catalina asomándose por cualquier recoveco. Ahora hay que subir. Como no existe transporte público que llegue hasta allí, hay que coger el coche o llamar a un taxi. La fortaleza fue construida después de que Fernando III conquistara la ciudad a los árabes en 1246. Entre subir, bajar, pasar por estrechos pasajes y ver los torreones se va un buen rato. Las vistas merecen la pena. Jaén acurrucada entre montes, con la Catedral dominante, y lunares como de traje de flamenca (en realidad son olivos).

Castillo de Santa Catalina de Jaén

Paseo 1. Calle de Bernabé Soriano - Palacio Provincial - Catedral - Plaza de Santa María - Ayuntamiento - Palacio Episcopal - Casa del Deán - Calle Maestra - Plaza de la Merced.

 

Paseo 2. Barrio de San Ildefonso - Convento de las Bernardas - Plaza de La Magdalena - Fuente del Lagarto de la Malena - Palacio de Villardompardo - Museo Internacional de Arte Naïf Manuel Mora.

 

Paseo 3. Judería - Fuente de los Caños - Museo Provincial - Plaza de la Constitución.

Jaén inspira y enamora al poeta Miguel Hernández
Plaza Santa María. C.P. 23002. Huelva, Jabalcuz, Jaén, Quesada, Sevilla (Jaén)